ENTRE VÍNCULOS Y CUIDADOS: EL PAPEL DE LAS FAMILIAS EN EL TRATAMIENTO MULTIDISCIPLINAR DE LOS TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA EN FUNDACIÓN APTA.

DescargarMARIA PAULINA HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ - 2026

Resumen: En esta tesina presento un informe detallado de mi experiencia profesional en la Fundación APTA, una clínica ambulatoria especializada en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). Estos trastornos, descritos en el DSM-5 (American Psychiatric Association, 2013), se caracterizan por alteraciones persistentes en la conducta alimentaria y una percepción distorsionada del cuerpo, acompañadas de un intenso miedo a ganar peso. Su impacto en la salud física y psicosocial me permitió reconocer la urgencia de abordajes integrales y sensibles a su complejidad. Mi participación en APTA inició dentro de un equipo mayoritariamente orientado al enfoque psicoanalítico individual. Sin embargo, a lo largo del trabajo clínico observé la creciente necesidad de incorporar a las familias, pues muchos procesos de recuperación se veían limitados cuando el abordaje recaía únicamente en el paciente identificado. Ante ello, propuse integrar la perspectiva sistémica, con la intención de ampliar el marco de comprensión hacia las dinámicas relacionales que atraviesan el surgimiento y el mantenimiento del síntoma. Desde esta mirada, entendí que los TCA no pueden explicarse únicamente por sus manifestaciones visibles —la restricción alimentaria, la pérdida de peso o los atracones—, sino que deben leerse como formas simbólicas mediante las cuales la persona comunica tensiones y desajustes dentro de su sistema familiar. Trabajar exclusivamente sobre los síntomas supondría abordar solo una parte del fenómeno, dejando intactas estructuras relacionales que continúan sosteniendo el malestar. La terapia familiar sistémica, en cambio, me permitió comprender la globalidad del problema y acompañar procesos más profundos de reorganización vincular. También fue fundamental situar los TCA en su contexto sociocultural. A lo largo de mi experiencia observé cómo la cultura de la belleza, la presión por la delgadez y la gordofobia influyen en la construcción de identidades y en los significados que pacientes y familias otorgan al cuerpo y la alimentación. Reconocer esta dimensión me permitió ofrecer intervenciones más éticas y sensibles al género y a los factores socioculturales. Asimismo, constaté que los TCA representan una de las enfermedades crónicas más frecuentes y letales entre adolescentes, lo que subraya la importancia del trabajo multidisciplinario. La colaboración continua con nutriólogas, psiquiatras y otros especialistas fue clave para garantizar acompañamientos integrales y proteger la vida de quienes atendí. Finalmente, describo el proceso mediante el cual diseñé e implementé un modelo de abordaje familiar que incluyó sesiones psicoeducativas y la oferta de psicoterapia sistémica. Considero que este enfoque responde de manera óptima a la complejidad biopsicosocial de los TCA y abre posibilidades más amplias para la recuperación de pacientes y familias.

Palabras clave: Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), Familia, Terapia Familiar Sistémica, Tratamiento Multidisciplinar, Psicoeducación, Gordofobia

Esta tesis se publica con fines académicos y de investigación.
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